Mis libros


Desde hace varios años escribo cuentos. Hace poco comencé a separarlos y armé 3 libros, 2 con ciertos ejes temáticos y uno que es una colección de 32 cuentos.

Para los que aman la lectura, acá les ofrezco la oportunidad de conocer mis escritos. De paso nos ayudan a poder viajar sabiendo que alguien se ocupa de nuestras finanzas.

Pueden hacer clic sobre el título que les interese para ir a ver el resumen en Amazon, ahí siguen los pasos para comprarlo.

Anécdotas infantiles: Cuentos que revelan una vida

Visita oficial y otros cuentos

Una Caricia Divina: y otros cuentos de fútbol

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María de los vientos


Maria de los vientos

Caminamos con nuestras mochilas los cuarenta y cinco minutos que separaban la iglesia de Copacabana con la zona agrícola donde vivía María. El paisaje cada vez se hacía más rural y el aire más liviano. Cambiamos vendedores de tours por ovejas,  cerdos e historias de perros salvajes.

La casa de María lucía abandonada y no era solo una imagen. Acababa de mudarse al hogar de una campesina, que le prestaba el lugar a cambio de que lo pusiera en orden después de estar deshabitado por cinco años. María abrió una puerta de madera hinchada que comenzaba a podrirse, señaló y sonriendo nos avisó:

— Esa es su habitación, van a tener que arreglarla. Yo los ayudo a limpiar. Sigue leyendo

Frío


Un cuento de Eduardo Sacheri que vale la pena escuchar hoy.

Primera parte:

 

Segunda parte:

 

La Independencia


 

La independencia definitiva de los padres se vive cuando uno siente que es autosuficiente económicamente. Por ejemplo, cuando podés gastar todo lo que querés en alcohol sin pensar que tus padres te retarían por malgastarlo de esa forma, porque ya es tu plata y no te pueden decir nada. Seguís siendo un irresponsable, pero sos autosuficiente.

 

Antes que esa independencia, hay otras. Por ejemplo, la segunda independencia llega cuando te vas de la casa de tus padres. Para los que somos de ciudades chicas este hecho llega en la mayoría de los casos cuando nos vamos a estudiar a otro lado. Sigue leyendo

Un viejo


De repente somos un viejo. Con sus ojos miramos unas manos arrugadas.

Vemos nuestras huellas, las huellas del tiempo, los surcos que la vida nos dejó. Contamos pecas y acariciamos cayos.

Vemos un par de zapatos gastados pero limpios. Levantamos la cabeza y allá vemos dos niños jugando en una calesita. Su madre los observa, cada tanto nos mira y nos sonríe.

Volvemos a observar la mano, detectamos el anillo, lo hacemos girar en el dedo y recordamos. Sabemos que a pesar de todo tuvimos una buena vida. Y sonreímos.

Breve eternidad


Le dijeron que del otro lado del bosque estaba el secreto de la eternidad. Ya tenía algunos elementos para alcanzar la felicidad, pero lo único que le importaba era la trascendencia.

Emprendió la travesía. En el espeso follaje cruzó monstruos dispuestos a devorárselo y hombres que se habían perdido buscando vivir por siempre.

Durante el camino se despojó de la dignidad, y los atisbos de cordura que le quedaban lo hicieron creer que había logrado convertirse en inmortal. La suya fue una eternidad que duró apenas días, hasta que la espesura se lo trago para siempre.

Apuesta perdida


A sus treinta años Ferrer trabajaba de cheff y en el ring tenía un récord de catorce ganadas y ocho perdidas. Y tuvo su gran oferta. Si perdía en el cuarto round, un gran apostador le daría diez mil dólares.

En la segunda vuelta tiró un cross liviano y lento para disimular su falta de interés en la victoria, pero su rival dio un paso al frente en lugar de retroceder y el impacto en la mandíbula fue fatal.

Recordó la amenaza que habían acompañado cuando aceptó la propuesta. Sin los dedos tampoco podría trabajar como cheff.

 

Te digo más


Extraordinario cuento del Negro Fontanarrosa

Usted no me lo va a creer


Creo que pocos merecen que se les dedique este cuento.

En su cumpleaños, va dedicado al Diego.

El arquero del 1-10


Cuando pensamos en el mundial de España 82, los argentinos recordamos que el país estaba viviendo la guerra de Las Malvinas y que el equipo decepcionó quedando eliminado más rápido que lo que cualquier especialista hubiera vaticinado para el último campeón, que llegaba reforzado con el mejor jugador del mundo.Guevara mora

Pero hubo otra selección que se cruzó en el destino de la Argentina y que también vivía una guerra, mucha más sangrienta y que también defraudó a sus hinchas. La guerra civil en El Salvador empezó en 1980, y venía cultivándose desde hacía muchos años de la mano de la guerra fría. En un país que tenía cuatro millones y medio de habitantes murieron en 12 años setenta y cinco mil personas. Miles de familias emigraron y otras tantas quedaron mutiladas para siempre. Sigue leyendo